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Uso de tarjetas bancarias en remesas mexicanas para evitar impuestos de Trump

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El gobierno mexicano ha iniciado un esfuerzo coordinado para promover el uso de tarjetas bancarias como medio principal para el envío de remesas desde Estados Unidos. Esta medida busca brindar mayor seguridad y eficiencia a los millones de migrantes mexicanos que transfieren dinero a sus familias en México, y responde a un contexto de creciente incertidumbre ante eventuales medidas fiscales por parte de la administración estadounidense.

La iniciativa nace como respuesta a las recientes propuestas del expresidente Donald Trump, quien en su actual campaña electoral ha sugerido imponer impuestos o tarifas a las remesas enviadas desde Estados Unidos, principalmente hacia América Latina. Estas transferencias representan una fuente fundamental de ingresos para millones de familias en países como México, Guatemala, El Salvador y Honduras, y han llegado a cifras históricas en los últimos años.

Ante esta situación, las autoridades de México han incrementado la difusión de la tarjeta del Banco del Bienestar, una solución financiera que ofrece a los beneficiarios de iniciativas sociales en México la posibilidad de obtener fondos del extranjero de manera directa, sin intermediarios y con menos costos. Esta tarjeta tiene como objetivo simplificar el proceso de envío de dinero desde otros países y disminuir la necesidad de utilizar servicios convencionales de transferencia de dinero, como casas de cambio o empresas de remesas, las cuales tienden a cobrar altas comisiones.

El propósito fundamental es que los ciudadanos mexicanos que residen en el extranjero logren enviar sus remesas directamente a las cuentas bancarias de sus familiares ubicados en México. Esto facilitaría una mayor claridad, rastreo y manejo ante posibles modificaciones en las regulaciones estadounidenses. Además, se busca integrar formalmente una porción importante de estos fondos, que hasta el momento se mueven principalmente a través de canales informales o en efectivo.

Mediante acciones de sensibilización en consulados y grupos de mexicanos en Estados Unidos, las autoridades han puesto en marcha un plan informativo para instruir a los migrantes sobre las ventajas de utilizar servicios financieros. Los organismos financieros han enfatizado que la utilización de tarjetas y cuentas vinculadas al sistema bancario mexicano no solo brinda mayor seguridad, sino que también proporciona mejores tasas de cambio, previene fraudes y promueve el ahorro.

El incremento de las remesas en años recientes ha sido significativo. En 2023, México obtuvo más de 63 mil millones de dólares en este rubro, situándose como uno de los principales países receptores de remesas en el ámbito mundial. Este flujo ha sido esencial para soportar la economía de numerosas regiones, sobre todo en estados del sur como Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Chiapas, donde el ingreso de las familias depende en gran medida del dinero remitido desde el exterior.

Frente a la amenaza de nuevas cargas fiscales, el gobierno mexicano ha enfatizado su intención de proteger a los migrantes y sus familias, asegurando que cualquier medida unilateral que afecte las remesas sería considerada discriminatoria e inaceptable. Se han abierto canales de diálogo con autoridades y actores del sector financiero estadounidense, a fin de garantizar el libre flujo de recursos y evitar sanciones encubiertas que perjudiquen a las comunidades migrantes.

México ha avanzado en la actualización de su infraestructura bancaria y en mejorar la interacción entre diversos sistemas de pago, además de fomentar el empleo de tarjetas. Entidades como el Banco de México han enfocado sus esfuerzos en robustecer la tecnología digital para facilitar transacciones rápidas, eficientes y económicas, incluso entre distintas instituciones financieras. La incorporación de servicios de envío de dinero a plataformas digitales se visualiza como una estrategia adicional para enfrentar barreras normativas o costos internacionales.

En paralelo, se analiza la posibilidad de establecer acuerdos con bancos comunitarios o instituciones financieras en Estados Unidos que colaboren con la transferencia directa hacia cuentas en México, reduciendo la necesidad de intermediarios y generando mecanismos que escapen al alcance de posibles impuestos federales.

Las remesas son un componente económico fundamental y también actúan como un vínculo social importante para innumerables familias divididas por fronteras internacionales. Frente al peligro de medidas restrictivas, México ha decidido implementar una táctica preventiva que pretende proteger estos recursos cruciales y confirmar su apoyo a la comunidad migrante, vista por el gobierno como una columna vertebral para el progreso del país.

El contexto electoral en Estados Unidos ha traído de nuevo al primer plano la retórica en contra de los inmigrantes, y propuestas como la aplicación de impuestos a las remesas vuelven a ser consideradas. En esta situación, el refuerzo de canales formales y digitalizados es una herramienta de protección económica y política para millones de mexicanos que residen en el extranjero.

Por Lourdes Solórzano Hinojosa