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Trump ensalza a mexicanos que trabajan en EU por su progreso

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En una conversación telefónica llevada a cabo el 18 de junio de 2025, el exlíder de Estados Unidos destacó el aporte de las familias mexicanas que residen y laboran en ese territorio, reconociendo que han sido fundamentales para el desarrollo y el bienestar de Estados Unidos. El diálogo ocurrió en el contexto de una propuesta presentada por la mandataria de México, centrada en tres aspectos: seguridad, migración y comercio.

Durante la mañana siguiente, la mandataria mexicana detalló públicamente que, al iniciar el llamado, expuso la relevancia de reconocer oficialmente a los migrantes mexicanos en Estados Unidos. A esto, el líder norteamericano respondió: “Es cierto, hay muchas familias mexicanas que trabajan por el bien de nuestro país”. Este comentario fue percibido como un paso significativo, dado que rompe con la narrativa a menudo adversarial sobre el tema migratorio.

La conversación telefónica, que duró aproximadamente 20 minutos, se acordó tras la cancelación de un encuentro bilateral previsto durante la cumbre del G‑7 en Canadá. El expresidente regresó inesperadamente a Washington debido a tensiones en Medio Oriente, lo cual provocó la postergación de la reunión presencial con su par mexicana.

Más allá del reconocimiento a los trabajadores mexicanos, durante el diálogo se dio respaldo a la idea de un acuerdo integral que incluya los tres ejes mencionados. Sobre la seguridad y la migración, se subrayó la existencia de avances, como una frontera “más segura” y una disminución en flujos migratorios irregulares, logrados desde su llegada a la Casa Blanca en enero pasado. En el ámbito comercial, se mencionó que el Tratado México‑Estados Unidos‑Canadá (T‑MEC) no se vería afectado, y se confirmó que el secretario de Economía mexicano sostendría una reunión el viernes siguiente con su contraparte estadounidense para avanzar en temas pendientes.

La conversación también incluyó disculpas por parte del expresidente por no haber podido realizar el encuentro bilateral planificado, y una invitación a que la presidencia norteamericana visitara México en otra ocasión . Por su parte, la presidenta mexicana remarcó que el punto fundamental radica en alcanzar un acuerdo sustantivo, más que en la agenda protocolaria.

Este homenaje a la contribución de los empleados mexicanos aparece en un contexto migratorio complicado, con operativos recientes en urbes como Los Ángeles, Chicago y Nueva York, y con afirmaciones de que se intensificarán los esfuerzos de repatriación. En este marco, el reconocimiento verbal por parte del exmandatario indica un cambio significativo en el enfoque diplomático.

El avance diplomático es evidente en la petición de una reforma migratoria «completa» por parte de la presidenta de México, una propuesta que pretende dar estatus legal a los migrantes ya asentados en la sociedad de Estados Unidos. Esta táctica también contempla ejercer presión para que el departamento correspondiente de Estados Unidos tenga en cuenta estas propuestas en las discusiones bilaterales.

En conjunto, la iniciativa de un acuerdo integral apunta a consolidar una mayor cooperación entre ambos países. Además del tema migratorio, contempla reforzar la coordinación en seguridad para combatir el narcotráfico y otras amenazas comunes, y reafirmar el compromiso económico bajo los términos del T‑MEC . La reunión del secretario de Economía mexicano con su homólogo estadounidense está prevista como un paso crucial en esta dirección, con la meta de ofrecer certidumbre a inversionistas y al comercio bilateral .

Este episodio destaca un momento de recalibración diplomática en la relación México-Estados Unidos. El reconocimiento público del valor de los trabajadores mexicanos, combinado con propuestas de reforma y acuerdos multilaterales, podría sentar las bases para un vínculo más estable y mutuamente beneficioso. Sin embargo, para que estas intenciones se traduzcan en acciones concretas será indispensable que las negociaciones avancen con claridad, transparencia y voluntad política de ambas partes.

Por Lourdes Solórzano Hinojosa