Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics o YouTube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

Oportunidades económicas al incluir más mujeres en la fuerza laboral mexicana

https://bunny-wp-pullzone-g9i8egt6qc.b-cdn.net/wp-content/uploads/2021/04/mujeres-mercado-laboral-empleo.jpg


La inclusión de un mayor número de mujeres en la fuerza laboral de México tiene el potencial de fortalecer notablemente la economía nacional. De acuerdo con cálculos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), si la participación laboral de las mujeres en México lograra equipararse al promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Producto Interno Bruto (PIB) podría crecer en 6.9 billones de pesos en diez años.

​La incorporación de más mujeres al mercado laboral mexicano podría impulsar significativamente el crecimiento económico del país. Según estimaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), si la tasa de participación laboral femenina en México alcanzara niveles similares al promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Producto Interno Bruto (PIB) podría incrementarse en 6.9 billones de pesos en una década.

Durante los últimos diez años, la presencia económica de mujeres en México creció del 43% al 46%. No obstante, esta proporción sigue siendo inferior al promedio de la OCDE, que se encuentra en el 67%. Si no se ponen en marcha iniciativas efectivas para incrementar la inclusión de mujeres en el mundo laboral, a México le tomaría 56 años llegar al nivel de participación económica que hoy en día tienen estas naciones.

En la última década, la participación económica de las mujeres en México aumentó de 43% a 46%. Sin embargo, esta cifra aún está por debajo del promedio de la OCDE, que es del 67%. De no implementarse estrategias efectivas para acelerar la incorporación de más mujeres al mercado laboral, a México le tomaría 56 años alcanzar la tasa de participación económica que actualmente tienen estos países.

Para igualar el promedio de inclusión laboral femenina de la OCDE, México debería sumar 18.6 millones de mujeres al mercado laboral para el año 2035. Si se alcanza este objetivo, se prevé que entre 2025 y 2035 el PIB podría recibir un aporte adicional de 6.9 billones de pesos, lo que significaría un aumento del 3.7% con respecto al escenario actual. Además, el valor económico del trabajo realizado por mujeres se incrementaría en un 35%, incrementando de 3 billones de pesos a 4.1 billones de pesos.

Para alcanzar el promedio de participación laboral femenina de la OCDE, México necesitaría incorporar a 18.6 millones de mujeres al mercado laboral para el año 2035. De lograrse este objetivo, se estima que entre 2025 y 2035 podrían sumarse 6.9 billones de pesos adicionales al PIB, lo que representaría un incremento del 3.7% en comparación con el escenario base. Además, el valor económico del trabajo de las mujeres aumentaría un 35%, pasando de 3 billones de pesos a 4.1 billones de pesos.

Hay diferencias notables en la participación económica de las mujeres entre las diversas entidades federativas de México. En estados como la Ciudad de México y Baja California, las tasas de integración femenina superan el 50%. En contraste, en entidades como Chiapas y Veracruz, las cifras se asemejan a las de países como Turquía (31%) y Bangladesh (36%), respectivamente.

Barreras para la integración de las mujeres en el mercado laboral

Obstáculos para la incorporación de mujeres al mercado laboral

  • Carga de trabajo no remunerado: Las mujeres en México invierten mucho tiempo en tareas domésticas y cuidado sin pago, lo cual reduce su disponibilidad para labores remuneradas.​
  • Carencia de políticas de conciliación laboral y familiar: La falta de políticas que permitan equilibrar el trabajo con las responsabilidades familiares dificulta la entrada y permanencia de las mujeres en el mundo laboral.
  • Diferencia de género en roles directivos: La presencia de mujeres en posiciones de liderazgo es escasa. Por ejemplo, solo el 13% de las compañías en México tienen mujeres en sus consejos de administración, mostrando una marcada diferencia de género en el entorno corporativo.

Propuestas para aumentar la inclusión laboral de las mujeres

Para promover la integración de más mujeres en el mercado laboral y capitalizar el potencial económico asociado, se sugiere implementar las siguientes medidas:

Para fomentar la inclusión de más mujeres en el mercado laboral y aprovechar el potencial económico que ello conlleva, se proponen las siguientes acciones:

  • Implementación de un Sistema Nacional de Cuidados: Establecer un sistema asequible que garantice servicios de cuidado infantil y apoyo a las trabajadoras, incluyendo aquellas en la informalidad.
  • Promoción de la corresponsabilidad en los cuidados: Aprobar licencias de paternidad obligatorias que permitan a los padres participar activamente en las responsabilidades del hogar, equilibrando las cargas de trabajo doméstico y facilitando la participación laboral femenina.
  • Políticas empresariales de flexibilidad laboral: Las empresas pueden implementar estrategias de flexibilidad laboral, como horarios flexibles, licencias parentales remuneradas y estancias infantiles en los centros de trabajo, para apoyar a las mujeres en su integración y permanencia en el mercado laboral.
Por Lourdes Solórzano Hinojosa