La Navidad está presente en el arte contemporáneo «de una manera que tiene más que ver con los signos, con los elementos del orden decembrino y con el funcionamiento de las imágenes, que con un sentido estrictamente cristiano», afirma el historiador del arte Cuauhtémoc Medina.
“Sería casi imposible encontrar un tema que no haya sido abordado al menos una vez por un artista contemporáneo”, añade en una entrevista con Excélsior.
El investigador de la UNAM deja claro que la religión ya no tiene el mismo significado para los artistas de hoy. “La pintura desde el Renacimiento hasta el siglo XVIII se caracterizó por tener temas impuestos por una estructura de creencias sociales. Así que hay un momento muy importante en el arte moderno, en el que se vuelve independiente de la idea de que el tema es algo importante y festivo”.
Destaca que la Navidad puede considerarse no como algo meramente religioso, sino como un punto de partida para abordar temas como la maternidad, el exilio, la persecución o el consumismo y la banalidad de las tradiciones.
La doctora en Historia y Teoría del Arte por la Universidad de Essex reflexiona, en este sentido, sobre la propuesta de las obras Chocolatería de Papá Noel (1997), del estadounidense Paul McCarthy, e Adoración de los Magos (2000), del mexicano Rubén Ortiz Torres.
“En esta obra McCarthy, vestido de Papá Noel, lleva a cabo un ritual de exceso, despilfarro y consumo a partir de la figura de Papá Noel, como una especie de gran rey del consumo.
«Pero no sé si tengo sentido crítico. Tiene un lado bastante excesivo. Tiene momentos grotescos. Es un ensayo de performance en torno a sustancias y colores, lo que lo hace más intrigante que crítico. Se trata más bien de desviar el significado de Papá Noel hacia una especie de imagen de exceso», explica.
El comisario añade además que en la exposición se pueden ver las series de Ortiz Torres Mesicromo. Fotografía y color en México que, resultado de un proyecto de investigación liderado por James Oles, presenta más de 180 fotografías de 110 autores de México, Estados Unidos, América Latina y Europa en el Museo Palacio de Bellas Artes.
«En Adoración de los Magos, acudió a la Alameda para fotografiar la expresión barroca popular en tecnicolor de los fotomatones de los Reyes Magos; con la particularidad de colocar siempre un espejo, lo que lo hace aparecer dentro de la escena.
«Y, de una manera original e inesperada, que quizás la gente no reconozca a primera vista, ofrece una especie de homenaje Las Meninas, del español Diego Velázquez. Es una obra extraordinaria, porque capta la forma en que estas cortes comerciales móviles siguen siendo herederas del boato real español”, afirma.
El curador jefe del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) desde 2013 admite que “debe haber otras piezas que vayan en esa dirección”; pero dice que es un tema que no ha sido suficientemente explorado.
“Es interesante también a un nivel que tiene que ver con la cultura política actual: la forma en que algunas imágenes que aparecieron en Internet sobre la inmensa destrucción de Palestina plantearon la cuestión de Cristo como niño palestino. Hay una manera en la que estas historias se vuelven contemporáneas en muchos sentidos”.
El curador asociado de la sección de Arte Latinoamericano de las colecciones de la Tate Modern concluye que estas propuestas son “una celebración de la cultura popular y una especie de punto de fuga de esas imágenes. «Hay una adición inesperada a la cultura popular de las celebraciones de fin de año».
Dice que la iconografía cristiana sigue siendo fundamental para la sociedad moderna y, por tanto, para el arte.



