La alcaldía propone nuevos corredores turísticos culturales, impulsando el “turismo de compras” en el Centro Histórico y rutas en municipios como Milpa Alta, Tláhuac e Iztapalapa.
El objetivo es potenciar la diversidad de espacios patrimoniales, atractivos y zonas comerciales poco conocidas del Centro Histórico, indica el Plan de Gestión 2023-2028.
Las áreas diseñadas para corredores turísticos incluyen la ruta del Barrio Chino, el Mercado San Juan Pugibet y el Mercado de Curiosidades de San Juan.
También el segmento Reforma Alameda. Las calles Madero, Gante, Condesa y la recientemente rehabilitada Plaza Garibaldi, además de revitalizar los corredores Regina y San Jerónimo.
“Otros recorridos posibles podrían ser por calles temáticas de turismo de compras, como en la calle Las Novias o en barrios como La Lagunilla o La Merced. Esto último con el objetivo de promover la valorización del comercio tradicional y los espacios comerciales que conectan a residentes y visitantes”, destaca el plan.
Nathalie Desplas, secretaria local de Turismo, recordó que este sector representa el 9,1% del producto interior bruto de la ciudad y que el 14% de los empleos están directa o indirectamente vinculados a la actividad turística.
Por ello, es importante seguir impulsando el turismo en el Centro Histórico y diversificarlo, desarrollando itinerarios en municipios rurales o periféricos como Milpa Alta, Tláhuac e Iztapalapa.
“Este hermoso centro histórico es lo primero que visitan los turistas, pero queremos atraerlos a otras partes”, afirmó.
En Tláhuac el objetivo es explotar los canales y chinampas más vírgenes y similares a las que existían en el Valle de México a principios del siglo XX y finales del XIX.
“Más canales ecológicos porque la naturaleza está de un lado”, afirmó.
En Milpa Alta la idea es ofrecer paquetes ecoturísticos y deportivos en sus zonas boscosas.
En Iztapalapa hay planes para explotar con fines turísticos la línea 2 del Cablebús, que es la más grande del mundo y su construcción estuvo acompañada de un túnel en los techos, donde se colocaron murales visibles sólo desde arriba.
Desarrollar el turismo en estos municipios es una forma de luchar contra la desigualdad y permitir a los residentes acceder a puestos de trabajo y desarrollar negocios turísticos, cree Desplas. “Si cada alcalde tiene sus propios chefs tradicionales, ¿por qué no ponerlos a disposición de los turistas? Para ellos es más difícil venir y vender, así que lo llevamos allí».



