La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha planteado un aumento considerable en los gravámenes sobre productos como tabaco y bebidas gaseosas a partir de 2026. Estas acciones pretenden disminuir el consumo de bienes perjudiciales para la salud y elevar los ingresos fiscales.
Tasa sobre el tabaco
El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al tabaco se incrementará del 160% al 200%. Además, la cuota específica por cigarro aumentará de $0.6445 a $0.8516 pesos en 2026, con ajustes progresivos hasta alcanzar $1.1584 pesos por cigarro en 2030. Se incluirán nuevos productos en la base gravable, como las bolsas de nicotina oral y dispositivos electrónicos, que estarán sujetos a la misma tasa, además de un impuesto proporcional al contenido de nicotina.
Gravamen sobre las gaseosas y bebidas azucaradas
El IEPS para las bebidas saborizadas, incluyendo refrescos, bebidas light, jarabes, polvos y bebidas artesanales con edulcorantes añadidos, se duplicará, pasando de $1.6451 a $3.0818 pesos por litro. Esta medida busca reducir el consumo de bebidas azucaradas y con edulcorantes no calóricos, productos que están vinculados con enfermedades como la diabetes y la obesidad.
Objetivos de las medidas fiscales
El objetivo central de las reformas sugeridas es fomentar hábitos de consumo más saludables y reducir el gasto público relacionado con el tratamiento de enfermedades asociadas al consumo de estos artículos. Asimismo, se pretende incrementar los ingresos fiscales para financiar el presupuesto del gobierno federal.
Impacto en los consumidores
Se anticipa que el alza de impuestos provoque un aumento en los precios de los cigarrillos y bebidas gaseosas. Por ejemplo, el costo promedio de una caja de cigarrillos podría incrementarse notablemente, lo cual podría resultar en una reducción del consumo de estos artículos. No obstante, también hay el peligro de que algunos compradores consideren opciones en el comercio ilegal para evadir los precios elevados.
Opiniones y visiones
Las propuestas de aumento de impuestos han generado diversas reacciones entre los consumidores y las industrias afectadas. Algunos apoyan las medidas como una forma de mejorar la salud pública, mientras que otros las consideran como una carga económica adicional. Será necesario un análisis más profundo para evaluar los efectos a largo plazo de estas reformas fiscales.
El incremento de impuestos a productos como cigarros y refrescos a partir de 2026 representa una estrategia del gobierno mexicano para promover hábitos de consumo más saludables y aumentar la recaudación fiscal. Aunque estas medidas pueden tener beneficios para la salud pública, también es importante considerar su impacto económico en los consumidores y en las industrias afectadas. Será fundamental monitorear y evaluar los resultados de estas reformas para asegurar que se logren los objetivos propuestos sin generar efectos adversos no deseados.

