Una propuesta de la tragedia en el municipio de Quetame Para el desbordamiento de la quebrada El Naranjal, la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) explica, desde el punto de vista técnico, cuáles fueron los factores que desencadenaron esta situación.
Además, el gremio sugiere una serie de medios que se pueden implementar para evitar situaciones con vínculos similares. En Quetame fallecieron 15 personas y hay 13 desaparecidos.
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Hay que tener en cuenta que las vias al Llano, no solo la de Bogotá a Villavicencio sino también la Transversal del Sisga y la vía Sogamoso-Yopal, se extiende sobre la cordillera oriental, por sus características geológicas su desfavorable realidad es que está tratada con candados de montaña jóvenes.
A esto habría que sumar, dice la CCI, agravantes como la amplia deforestación, los systemáticos cambios de usos de suelo y las intensas lluvias derivadas del clima climático.
Este conjunto de situaciones se vuelve ‘terreno fértil’ para deslizarseavalanchas e inundaciones, fenómenos, todos ellos, cada vez más frecuentes y de mayor intensidad.
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De cara a esa realidad, el CCI asegura que se hace perentoria una mejor preparación de las autoridades locales y nacionales encargados del manejo de riesgos, en colaboración con las empresas concesionarias y las entidades del sector transporte para hacer frente, de la manera más eficiente y oportuna, a las amenazas que ciernen sur la infraestructura vial del país.
Si es así, no es posible estimar la cantidad de derrumbes que ocurren cerca a los corredores viales y amenazan las obras de infraestructura construidas, también es cierto que se debe hacer un trabajo muy amplio e integral.
Este trabajo debe ser entre el gobierno nacional con sus entidades, la comunidad y el sector privado para mitigar los riesgos actuales y cambiando las tendencias en la deforestacióncambio de usos de suelo, evitar las invasiones de predios en sectores de riesgo por eventos naturales y ejecutar obras de mitigación, entre otras.
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El gremio manifiesta que es clave reforzar el rol y las acciones emprendidas por las corporaciones autónomas regionales competentes, precisamente las máximas autoridades ambientales encargadas de dar cumplimiento oportuno a los planes, programas y proyectos sobrios para la protección del medio ambiente.
De igual manera, el CCI señala que valdría la pena poner la lupa sobre el manejo de los presupuestos de estas sociedades para garantizar su eficacia y destino transparente.
«El cambio climático se convirtió en una suerte de ‘padecimiento crónico’, que si no se atiende de manera integral puede evolucionar hacia una emergencia climática constanteque afecta reiteradamente nuevas rutas, la economía del país y la vida de quienes viven y transitan por estos corredores estratégicos”, expresa la CCI.



